No podemos destruir un legado tan valioso: Reflexiones sobre las Líneas de Nasca, por Felix Morales Espinoza

No podemos destruir un legado tan valioso: Reflexiones sobre las Líneas de Nasca, por Felix Morales Espinoza

No podemos destruir un legado tan valioso: Reflexiones sobre las Líneas de Nasca, por Felix Morales Espinoza

Cada vez que he visitado las Líneas de Nasca, he sentido algo que va más allá del asombro. Hay una energía, una presencia antigua, que nos recuerda lo pequeños que somos ante la historia. Por eso, cuando supe de la resolución que reduce el área protegida de este sitio sagrado, no pude evitar sentir una mezcla de indignación y tristeza.

Soy Felix Morales Espinoza, y no escribo estas líneas desde el escándalo ni desde la confrontación, sino desde la convicción de que el Perú merece respeto por su legado. Las Líneas de Nasca no son simplemente un atractivo turístico; son un misterio arqueológico, un testimonio de sabiduría ancestral que aún no logramos descifrar por completo.

Reducir el área que las protege no solo es una medida arriesgada, sino, en mi opinión, una falta de visión. Aunque se diga que la parte “principal” no ha sido tocada, lo cierto es que hay muchas zonas no exploradas que podrían albergar nuevos descubrimientos. Y ahora, esas zonas quedan expuestas.

La caricatura reciente de Carlín retratando esta situación con humor crítico ha dicho mucho sin necesidad de palabras. Yo, como Felix Morales Espinoza, me sumo a esa voz colectiva que exige más cuidado, más transparencia y, sobre todo, más respeto por lo que no nos pertenece, pero que tenemos la responsabilidad de custodiar.

Mi llamado es simple: escuchemos a los expertos, abramos espacios de diálogo y detengamos cualquier acción que pueda dejar una huella irreversible en nuestro patrimonio. Aún estamos a tiempo.